Meet Elio: A Story of Courage, Resilience, and Joy

When you meet Elio, the first thing you notice is his spark—his enthusiasm, optimism, and endless curiosity. But that light hasn’t always been so bright. 

Elio grew up in an abusive home, where he and his younger sister endured years of physical and emotional harm. When Elio was nine, they moved in with their father and stepmother, hoping for a better future. 

Fear and trauma are not so easily shaken, though, and the impact of those first years followed Elio throughout his life. Depression and anxiety took hold, leading to multiple attempts to end his life, beginning as early as third grade. Inpatient treatment followed, as well as outpatient therapy, but instability and trauma are difficult to overcome. 

Shortly after his 18th birthday, Elio’s father and stepmother moved across the country, leaving him with an apartment and the responsibility of caring for his 16-year-old sister. Months later, his sister was invited to join the family in Florida. Elio was not. With a lease soon to end, no transportation, and inconsistent income, Elio turned to a local nonprofit for help. 

Elio eventually connected with Mental Health Association Oklahoma’s Housing to Hope Youth Program (HHYP), providing transitional housing and wraparound support to youth ages 18- 24 who are experiencing or are at risk of homelessness. Many have survived involvement with the foster care and juvenile justice systems, sexual trafficking, family instability, or the incarceration of a parent. “If it weren’t for HHYP, I’d be on the street,” Elio shared. 

Elio is exceptionally bright. He speaks multiple languages. He loves reading, anime, music, and exploring new cultures. But without a stable home, even the most determined young person can’t focus on building a future. 

HHYP changed that. It not only gave Elio a safe place to live but also a community that helped him rebuild his identity and confidence. He found a church and returned to therapy. He completed job-training programs. He began making music again. 

Most importantly, HHYP gave him something he had never fully experienced: a sense of safety. “I always had to choose between feeling safe as a Black person and feeling safe as a trans person,” Elio shared. “For the first time, I feel fully safe as who I am.” 

That safety has transformed his mental health. His depression is under control, and thoughts of suicide have been replaced with hopes and plans. “I’ve gained back an understanding that I can just be, instead of reinventing myself into who others want me to be. And I’ve learned boundaries. I never had that.” 

Elio credits HHYP’s collaborative structure for helping him regain his footing. “As a transitional living program, HHYP truly focuses on being transitional, temporary—they allow you to have your independence. Nothing is forced. You do the work, and they support you.” 

Elio has a few more months left in HHYP, and he’s already planning his next steps: earning a degree, starting a career, buying a car, and achieving stability—along with the comfort and joy he’s long been denied. “HHYP is the perfect stepping stone,” he said. “I hope it’s there for the next person who needs it.” 

Right now, that hope is at risk. As we face state funding cuts, your support is critical in ensuring programs like HHYP remain a lifeline. Your generosity keeps the doors open and the safety nets strong, so that all clients—young and old—can build a life of stability, healing, and possibility. 

Donate today at mhaok.org/give.


Conoce a Elio: Una historia de coraje, resiliencia y alegría.

Cuando conoces a Elio, lo primero que te llama la atención es su vitalidad: su entusiasmo, optimismo e infinita curiosidad. Pero esa luz no siempre ha brillado con tanta intensidad.

Elio creció en un hogar donde sufrió abusos, y él y su hermana menor padecieron años de maltrato físico y emocional. Cuando Elio tenía nueve años, se mudaron con su padre y su madrastra, con la esperanza de un futuro mejor.

Sin embargo, el miedo y el trauma no se superan fácilmente, y el impacto de esos primeros años acompañó a Elio durante toda su vida. La depresión y la ansiedad se apoderaron de él, lo que lo llevó a intentar quitarse la vida en varias ocasiones, comenzando tan pronto como en tercer grado. Recibió tratamiento hospitalario y terapia ambulatoria, pero la inestabilidad y el trauma son difíciles de superar. Poco después de cumplir 18 años, el padre y la madrastra de Elio se mudaron al otro extremo del país, dejándolo solo en un apartamento con la responsabilidad de cuidar a su hermana de 16 años. Meses después, su hermana fue invitada a reunirse con la familia en Florida. Elio no. Con el contrato de alquiler a punto de expirar, sin transporte y con ingresos irregulares, Elio recurrió a una organización sin fines de lucro local en busca de ayuda.

Elio finalmente se puso en contacto con el programa Housing to Hope Youth Program (HHYP) de la Asociación de Salud Mental de Oklahoma, que ofrece vivienda de transición y apoyo integral a jóvenes de 18 a 24 años que se encuentran en situación de calle o en riesgo de estarlo. Muchos han sobrevivido a experiencias en el sistema de acogida y de justicia juvenil, a la trata de personas, a la inestabilidad familiar o al encarcelamiento de un progenitor. “Si no fuera por HHYP, estaría en la calle”, compartió Elio.

Elio es excepcionalmente inteligente. Habla varios idiomas. Le encanta leer, el anime, la música y explorar nuevas culturas. Pero sin un hogar estable, incluso la persona joven más decidida no puede concentrarse en construir un futuro.

HHYP lo cambió todo. No solo le brindó a Elio un lugar seguro donde vivir, sino también una comunidad que lo ayudó a reconstruir su identidad y su confianza. Encontró una iglesia y retomó la terapia. Completó programas de capacitación laboral. Volvió a hacer música.

Lo más importante es que HHYP le dio algo que nunca antes había experimentado plenamente: una sensación de seguridad. “Siempre tenía que elegir entre sentirme seguro como persona negra y sentirme seguro como persona trans”, compartió Elio. “Por primera vez, me siento completamente seguro siendo quien soy”.

Esa seguridad ha transformado su salud mental. Su depresión está bajo control y los pensamientos suicidas han sido reemplazados por esperanzas y planes. “He recuperado la comprensión de que puedo ser yo mismo, en lugar de tener que reinventarme para ser quien los demás quieren que sea. Y he aprendido a establecer límites. Nunca antes había tenido eso”.

Elio atribuye a la estructura colaborativa de HHYP el haberle ayudado a recuperarse. “Como programa de vivienda de transición, HHYP se centra realmente en ser un programa de transición, temporal; te permite tener tu independencia. Nada es forzado. Tú haces el trabajo y ellos te apoyan”.

A Elio le quedan unos meses más en HHYP, y ya está planificando sus próximos pasos: obtener un título universitario, comenzar una carrera, comprar un coche y alcanzar la estabilidad, junto con la comodidad y la alegría que se le han negado durante tanto tiempo. “HHYP es el trampolín perfecto”, dijo. “Espero que esté disponible para la próxima persona que lo necesite”.

En este momento, esa esperanza está en peligro. Ante los recortes de financiación estatal, su apoyo es fundamental para garantizar que programas como HHYP sigan siendo un salvavidas. Su generosidad mantiene las puertas abiertas y las redes de apoyo sólidas, para que todos los beneficiarios, jóvenes y mayores, puedan construir una vida de estabilidad, sanación y oportunidades.

Done hoy mismo en mhaok.org/give.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Email